"El ataque contra un buque con bandera india frente a las costas de Omán ayer es inaceptable y deploramos que los buques mercantes y los marineros civiles sigan siendo blanco de ataques", declaró en un comunicado el Ministerio de Exteriores indio.
Según la nota oficial, todos los marineros se encuentran a salvo, aunque el Ejecutivo indio ha urgido a cesar los ataques contra civiles inocentes y a poner fin a cualquier tipo de bloqueo de navegación y comercio.
Nueva Delhi ha evitado señalar directamente un responsable del incidente.
Mientras Washington mantiene un estricto bloqueo naval sobre los puertos iraníes para asfixiar su economía, Teherán ha respondido con una campaña de presión sobre el tráfico marítimo global, advirtiendo que la seguridad en estas rutas depende de la "cooperación" con su Armada.
"Cualquier ataque contra petroleros y buques comerciales iraníes provocará una fuerte represalia contra uno de los centros estadounidenses en la región, así como contra los buques enemigos", declaró el comandante de la marina de los Guardianes de la Revolución, el general Majid Mousaviel, el pasado domingo.
"Misiles y drones apuntan contra el enemigo y esperamos la orden de abrir fuego", añadió el comandante, según la televisión pública Irib y la agencia Isna.
El incidente coincide con la presencia del ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, en Nueva Delhi para la cumbre de cancilleres del los BRICS, en los que ha instado a sus miembros a condenar las violaciones del derecho internacional por parte de los "agresores" EE.UU e Israel.