Según el comunicado oficial, esta nueva capacidad permitirá "ampliar el radio operativo de los aviones, reducir la dependencia del reabastecimiento aéreo y mejorar la flexibilidad operativa en misiones de largo alcance".
El acuerdo, valorado en más de 34 millones de dólares (unos 29 millones de euros), fue suscrito por la Dirección de Adquisiciones del Ministerio de Defensa israelí con Cyclone, filial de Elbit Systems, y contempla el desarrollo e integración de depósitos de combustible basados en un diseño ya utilizado previamente en los cazas F-16.
El ministerio enmarcó el contrato dentro del nuevo plan de fortalecimiento militar impulsado por el titular de Defensa, Israel Katz, y el director general de la cartera, Amir Baram, con el objetivo de "reforzar la preparación de Israel ante una década de intensa actividad en materia de seguridad y mantener la superioridad aérea y estratégica del país en la región".
Este plan, que ya ha sido ratificado por la oficina del primer ministro, Benjamín Netanyahu, contará con un presupuesto específico de 350.000 millones de séqueles (unos 101.000 millones de euros) para los próximos diez años.
El anuncio llega después de que el Gobierno israelí aprobara recientemente la compra de un cuarto escuadrón de cazas F-35 de Lockheed Martin y un segundo escuadrón de F-15IA de Boeing, en una operación valorada en decenas de miles de millones de séqueles.
Asimismo, el Ministerio de Defensa informó este mes de la adquisición a Estados Unidos de seis aviones cisterna Boeing KC-46 destinados al reabastecimiento en vuelo, una capacidad considerada clave para ampliar la autonomía operativa de la aviación israelí.