La portavoz del Ejecutivo taiwanés, Michelle Lee, afirmó en una rueda de prensa posterior a la reunión del gabinete que las amenazas militares de Pekín son el principal factor de inseguridad regional y defendió que el fortalecimiento de las capacidades de defensa y de disuasión conjunta constituyen elementos clave para preservar la estabilidad, según la agencia de noticias CNA.
Xi había advertido poco antes en Pekín ante su homólogo estadounidense, Donald Trump, sobre el riesgo de un "choque" o "conflicto" por la cuestión taiwanesa y calificado a Taiwán como "el asunto más importante" de la relación bilateral.
El mandatario chino aseguró asimismo que la "independencia taiwanesa" y la paz en el estrecho son "incompatibles" y pidió a Washington abordar la cuestión con la "máxima prudencia".
Por su parte, el Gobierno taiwanés juzgó como positiva cualquier medida que contribuya a la estabilidad regional y aseguró que sus equipos diplomáticos y de seguridad nacional mantuvieron una comunicación estrecha con Estados Unidos durante el desarrollo de la cumbre.
Según Lee, Washington ha reiterado en varias ocasiones su "firme apoyo" a Taiwán, por el que el Ejecutivo isleño expresó su agradecimiento.
Pekín considera a Taiwán una "parte inalienable" de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr su reunificación, mientras la isla se gobierna de forma autónoma desde 1949 y mantiene vínculos no oficiales y cooperación militar con Estados Unidos.