Las elecciones al Comité Central (órgano ejecutivo) y al Consejo Revolucionario (asamblea legislativa de 80 escaños), los dos órganos de gobierno de Fatah, se celebraron la pasada semana durante la octava conferencia general del partido en Ramala.
La votación, en la que participaron 2.456 de los 2.595 militantes que asistieron a la conferencia desde Palestina, Egipto y el Líbano, buscaba renovar la composición de ambos órganos por primera vez en una década.
Se prevé que el Comité Central marque el rumbo del partido tras la muerte de su líder actual, Mahmud Abás (90 años).
De los 59 candidatos a este órgano, el más votado fue Maruán Barguti (1.893 votos), una de las figuras más carismáticas de Fatah entre los palestinos, que lleva 26 años encarcelado en prisiones israelíes por su participación en la Segunda Intifada y que Israel se niega a incluir en sus liberaciones de presos palestinos.
El segundo candidato con más apoyos fue Máyed Faraj (1.884 votos), director del Servicio de Inteligencia General palestino cercano a la cúpula de gobierno de Abás y popular entre los residentes de campos de refugiados por provenir él mismo del campo de Dheisheh (Belén).
Les siguió Yibril Rayub (1.631 votos), presidente de la Asociación Palestina de Fútbol y del Comité Olímpico Palestino; Huséin Al Shij (1.586 votos), vicepresidente de Palestina desde el año pasado y posible contendiente a la sucesión de Abás; y Yáser Abás (1.301 votos), hijo del presidente y posible apuesta del oficialismo para dar continuidad al mandato de su padre.
En la lista figuran también los nombres de Laila Ghanem (1.494 votos), Mahmoud Al Aloul (1.488), Taufic Tirawi (1.378), Zacaría Zubeidi (1.231), Taysir Al Bardini (1.225), Ahmad Abu Holi (1.208), Ahmad Helles (1.159), Adnán Ghaiz (1.092), Musa Abu Zaid (1.034), Dalal Salama (961 votos), Mohamed Al Madani (947), Mohamed Ishtayeh (912) y Eyad Safi (901).
Queda fuera, sin embargo, Husam Zomlot, embajador de Palestina en el Reino Unido y una figura renovadora de la diplomacia de Fatah que aspiraba asimismo a reformar el rumbo del principal partido palestino desde su seno en Ramala.