Según comunicó el Departamento de Estado al Congreso en una notificación de emergencia, replicada en medios estadounidenses este martes, Washington busca ampliar a 17.500 la cifra tope de refugiados que recibirá este año fiscal, para propiciar la llegada de más 'afrikáners' (sudafricanos blancos descendientes de colonos neerlandeses).
La Administración del presidente Donald Trump justifica este aumento debido a "acontecimientos imprevistos en Sudáfrica han generado una situación de emergencia de refugiados".
Según el documento, la admisión de 10.000 sudafricanos blancos adicionales en el país costaría unos 100 millones de dólares en fondos públicos.
Estados Unidos ya ha recibido a miles de 'afrikáners' que huyen de lo que Trump califica de "genocidio" a causa de su color de piel, una posición que Sudáfrica rechaza categóricamente y ha provocado fuertes diferencias entre ambos Gobiernos.
Tras su regreso al poder en enero de 2025, el republicano ordenó recortar las admisiones de refugiados a sólo 7.500 anuales, el número más bajo desde que el programa entró en marcha en 1980, al afirmar que este era "perjudicial" para los intereses del país.
Entre octubre de 2025 y hasta el mes pasado, Washington ha reasentado a 6.069 refugiados, de ellos 6.066 provenientes de Sudáfrica y solo tres originarios de Afganistán, de acuerdo con cifras del Departamento de Estado.
Durante un tenso encuentro en la Casa Blanca en mayo de 2025, Trump y su homólogo sudafricano, Cyril Ramaphosa, chocaron sobre si está ocurriendo un "genocidio" contra la minoría blanca afrikáner en Sudáfrica.
El Gobierno de Trump se negó a participar en los eventos del G20 organizados por el país austral, que entregó la presidencia del bloque a Washington el año pasado, y ha amenazado con excluir a la nación africana de la Cumbre de Líderes del G20, que se celebrará en diciembre en Miami.