El Ministerio de Defensa emiratí dijo en un comunicado que en ese periodo de tiempo detectaron seis drones que "intentaron atacar áreas civiles y vitales del país", y que, tras las investigaciones pertinentes, se concluyó que "todos provenían del territorio iraquí", sin señalar a ningún grupo en concreto.
Estos últimos ataques no han provocado muertes ni han causado daños de envergadura en la seguridad de las instalaciones que eran objetivo, de acuerdo con la nota.
Defensa aseguró que llegó a estas conclusiones tras completar las investigaciones relacionadas con el ataque contra la central nuclear de Barakah del pasado día 17, en la que un dron impactó contra un generador eléctrico fuera del perímetro interno de la instalación, sin provocar problemas de seguridad.
"Emiratos Árabes Unidos se reserva el derecho completo de tomar todas las medidas necesarias para proteger su soberanía y seguridad nacional, de acuerdo con las leyes y convenios internacionales", añadió el departamento, al confirmar su preparación para "tratar cualquier amenaza que atente contra la seguridad del Estado".
El comunicado fue publicado justamente en el mismo día en el que el Gobierno de Irak condenó los recientes ataques con drones lanzados desde su espacio aéreo contra Arabia Saudí, y afirmó estar dispuesto a cooperar en la verificación de estas acciones que desde el inicio de la guerra contra Irán tienen como objetivo países del golfo Pérsico.
Bagdad rechazó "categóricamente el uso de su territorio, espacio aéreo y aguas territoriales para lanzar ataques contra países vecinos", y defendió que las fuerzas de seguridad iraquíes "han tomado todas las medidas necesarias para frustrar y descubrir cualquier intento que se cometa en este contexto".