"El General del Ejército es Cuba y a Cuba se respeta. Nos vemos mañana en la Tribuna Antiimperialista", dijo en redes sociales Díaz-Canel, en referencia al emplazamiento habanero del acto convocado este viernes para repudiar la decisión del Departamento de Justicia de EE.UU.
Como muestra de músculo político, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y otras organizaciones oficialistas han convocado un acto de respaldo al expresidente, una de las figuras con más poder en la isla, luego de la imputación por el derribo de dos aviones y la muerte de sus cuatro tripulantes en 1996.
Por el momento no se han difundido quiénes participarán en el acto, pero es probable que acudan importantes figuras del Gobierno cubano y del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal). Es posible que asista hasta el propio Raúl Castro, de 94 años.
"Nuestro pueblo ha saltado con fiereza por encima de las dificultades y carencias cotidianas, provocadas en primer lugar por el bloqueo genocida, para responder a la infamia más reciente de los enemigos históricos de la nación cubana: la pretensión de encausar en un tribunal estadounidense al líder de la Revolución", escribió el presidente.
A su juicio, esta "nueva agresión" ha "unido más" al pueblo cubano, además de elevar su "honor", "dignidad" y "sentimiento antiimperialista".
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ofreció este jueves unas declaraciones sobre Cuba en las que calificó al expresidente cubano como un "fugitivo" de la Justicia estadounidense y apuntó que podría haber planes para llevarlo ante tribunales de su país.
El Departamento de Justicia de EE.UU. anunció este miércoles la imputación de Castro por el controvertido derribo por parte del ejército cubano de dos avionetas de un organización opositora y la muerte de sus cuatro tripulantes en 1996.
En el centro de la investigación hay una grabación de junio de ese año con periodistas cubanos en la que Castro habría confesado que ordenó derribar las dos avionetas.
Su caso ha levantado especulaciones sobre si la Administración de Donald Trump prepara la captura de Castro como hizo en enero en Venezuela con Nicolás Maduro, quien afronta un juicio por narcotráfico en Estados Unidos.
La acusación contra Castro supone un paso más en la presión que Estados Unidos ejerce sobre la isla, tras haberle impuesto un bloqueo energético, escalando las sanciones económicas y luego de las amenazas de Trump de "tomar el control" del país caribeño "casi de inmediato".