Cerro Porteño, contra todo pronóstico, logró golpear a Palmerias con un triunfo clave 1-0 y llevarse la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores a falta de una fecha para el cierre del Grupo F.
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Con la victoria 3-2 de Junior sobre Sporting Cristal hace que la combinación de resultados coloque al Ciclón en la siguiente ronda del certamen más importante de nuestro continente. Cerro se posiciona en el primer lugar del Grupo F con 10 puntos, Palmeiras 8, Cristal 6 y Junior 4.
El Ciclón llegaba al Allianz Parque con un panorama complejo: varias bajas por lesión, el golpe anímico sufrido en el torneo local y, sobre todo, la exigencia de enfrentar a un Palmeiras que, por jerarquía y actualidad, parecía prácticamente imbatible.

Sin embargo, el planteamiento táctico de Ariel Holan volvió a destacarse. Tal como ocurrió en Barrio Obrero, Cerro Porteño mostró orden, intensidad y disciplina para neutralizar a las principales armas ofensivas del Verdão.
El trabajo defensivo sobre Jhon Arias y Allan fue clave, limitando la velocidad y el desequilibrio que suelen generar por las bandas.

En ese contexto, Domínguez Huertas también tuvo una actuación importante, aportando salida y proyección en ataque sin descuidar las coberturas defensivas.
Cerro supo resistir durante la primera mitad y se fue al descanso dejando una imagen sólida: un Palmeiras con mayor posesión y empuje que claridad, y un conjunto azulgrana inteligente para cerrar espacios y sostener el partido desde el orden táctico.

En la segunda etapa se desató la locura azulgrana. Una desconcentración del Verdão permitió una contra perfecta de Cerro Porteño, encabezada por el recién ingresado Jonatan Torres, quien abrió rápidamente hacia la derecha para la proyección de Fabricio Domínguez Huertas.
El lateral cruzó un centro preciso al área y allí apareció Pablo Vegetti para romper el marcador y desatar la euforia azulgrana apenas iniciado el complemento.
Quedaba una eternidad por jugar y la noche se hizo interminable para Cerro Porteño, que sabía que Palmeiras se lanzaría con todo en busca del empate. El conjunto azulgrana resistió con orden, sacrificio y también con una cuota de fortuna, como en el cabezazo del “Flaco” López que se estrelló en el travesaño.
A eso se sumó una salvada épica de Matías Pérez, quien despejó el balón prácticamente sobre la línea, aunque posteriormente la acción fue invalidada por posición adelantada.
Con el correr de los minutos, Cerro ya no encontraba claridad para sostener la pelota ni enlazar ataques, mientras el Verdão empujaba cada vez con más desesperación. El partido ingresó al tiempo de adición con el local completamente volcado al ataque, pero el marcador ya no se movió.
El pitazo final desató la celebración azulgrana en São Paulo: un triunfo histórico de Cerro Porteño en Brasil, que además cortó una impresionante racha de Palmeiras, invicto como local desde hacía cinco años.
Así fue el triunfo de Cerro Porteño 1-0 sobre Palmeiras

