Puig se mantiene enfocada "en la ejecución de su estrategia y en continuar impulsando el crecimiento rentable en el conjunto de su cartera de marcas", ha señalado la compañía.
El pasado 23 de marzo, ambas empresas anunciaron que estaban negociando fórmulas para combinar sus negocios, una operación que habría dado lugar al tercer grupo del sector global de la cosmética, con un valor cercano a 35.000 millones de euros.
La decisión "no altera la hoja de ruta estratégica de Puig", ha asegurado la firma, que el año pasado batió su récord de ventas, con unos ingresos de 5.042 millones de euros, y registró un beneficio de 594 millones, un 11,8 % más que en el ejercicio anterior.
La compañía ha subrayado que cuando confirmó los contactos con Estée Lauder ya advirtió de que "no existían garantías sobre la operación ni sobre sus términos".
"Valoramos las enriquecedoras conversaciones que se han mantenido con The Estée Lauder Companies", ha afirmado hoy en un comunicado el consejero delegado, José Manuel Albesa, que ha resaltado que Puig "cuenta con una sólida trayectoria de crecimiento, por encima del mercado de la belleza 'premium'".
La "sólida estructura de capital" de la compañía otorga "flexibilidad para acometer un amplio abanico de alternativas estratégicas alineadas con nuestras prioridades a largo plazo", ha agregado Albesa, que desde marzo sustituye como CEO a Marc Puig, que por su parte se mantiene como presidente ejecutivo.
"Continuaremos aplicando un enfoque altamente selectivo y orientado a la creación de valor en M&A (fusiones y adquisiciones), para seguir complementando nuestro portfolio", ha señalado el consejero delegado.
Ha recalcado asimismo que confía en la "fortaleza" de Puig como compañía independiente para "generar valor a largo plazo".