"Buscaremos la manera de evitar depender de la emisión de bonos para cubrir el déficit", afirmó Katayama en una rueda de prensa.
La ministra japonesa subrayó la importancia de "minimizar riesgos" y de mantener un "buen diálogo" con los mercados financieros para no aumentar más la deuda estatal, una de las más elevadas de los países desarrollados.
El presupuesto complementario tendría un valor aproximado de 3 billones de yenes (unos 16.244 millones de euros), según fuentes citadas por la agencia local de noticias Jiji Press.
Según la citada agencia, el Ejecutivo japonés tiene previsto destinar unos 500.000 millones de yenes (unos 2.707 millones de euros) de los fondos de reserva del presupuesto ordinario de 2026 a subvencionar las facturas eléctricas durante el verano.
El presupuesto extra irá destinado a los subsidios de los carburantes, iniciados en marzo para limitar los precios en torno a los 170 yenes (0,91 euros) por litro, y que desde hace unas semanas preocupaba su continuidad por la falta de fondos.
Katayama afirmó que la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, podría desgranar el presupuesto complementario tan pronto como el próximo lunes.
Japón importa alrededor de un 90 % de su crudo de Oriente Medio, y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado febrero ha obligado a Japón a liberar millones de barriles de sus reservas estratégicas.