Exsenador Espínola sale en defensa de técnico del PLRA y tilda de “disparate” acusaciones de vínculo con Bachi

El presidente del PLRA, Hugo Fleitas, el exsenador Armando Espínola y el apoderado técnico, Carlos Díaz Casabianca, con el informe de auditoría de las máquinas de votación.
El presidente del PLRA, Hugo Fleitas, el exsenador Armando Espínola y el apoderado técnico, Carlos Díaz Casabianca, con el informe de auditoría de las máquinas de votación.

El exsenador liberal Armando Espínola defendió al apoderado técnico del PLRA, Carlos Díaz Casabianca, luego de que sectores internos lo señalaran como supuesto “infiltrado” vinculado al cartismo. El dirigente negó cualquier subordinación política al titular del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, y afirmó que las críticas buscan destruir el trabajo técnico realizado durante más de dos años.

Este jueves, en una entrevista en el programa Mesa con EVP, el exsenador liberal Armando Espínola salió al paso de los cuestionamientos realizados contra el apoderado técnico del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Carlos Díaz Casabianca, luego de que el senador Ever Villalba lo descalificara e incluso lo tratara de “infiltrado” por desempeñarse como funcionario de la Cámara de Senadores.

Espínola, responsable “civil, penal y político” del trabajo encarado en torno a la reforma electoral y el análisis del sistema de votación, sostuvo que las acusaciones contra el técnico son injustas y perjudiciales para el partido.

Carlos Díaz Casabianca es un civil. Él no es político. Yo soy el blanco legítimo, que me disparen a mí”, expresó.

El exlegislador lamentó que cada vez que el partido contrata especialistas externos estos terminan “metidos en una licuadora”, lo que —según dijo— termina alejando a profesionales capacitados.

“No todo funcionario del Congreso es cartista”

Espínola defendió la trayectoria profesional de Díaz Casabianca y rechazó que su condición de funcionario legislativo implique una supuesta dependencia política del presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez.

Eso es un disparate”, afirmó tajante.

Recordó que el técnico trabaja desde hace casi tres décadas en el Senado y que cuenta con formación en seguridad informática, incluso con capacitaciones realizadas en Estados Unidos y países de Oriente.

También señaló que numerosos funcionarios liberales trabajan en el Congreso sin responder políticamente al cartismo.

“Acusar a todos los funcionarios del Congreso de ser cartistas porque Bachi Núñez es accidentalmente el presidente, me parece un despropósito”, sostuvo.

“Buscamos la trampa y no la encontramos”

Espínola explicó además que Díaz Casabianca fue contratado específicamente para analizar posibles vulnerabilidades en el sistema electoral y verificar eventuales riesgos de fraude.

Según indicó, el mandato dado al equipo técnico fue claro: “andá y buscá dónde está la trampa”.

No obstante, aclaró que el informe final no concluye que las máquinas de votación sean “perfectas” ni totalmente “confiables”, sino que hasta el momento no hallaron pruebas concretas de manipulación.

Estamos seguros de que quieren hacer trampa. Él buscó por todos lados y no encontró todavía. Pero seguimos buscando”, manifestó.

Añadió que el afiliado liberal debe tener la tranquilidad de que el partido seguirá defendiendo el voto.

Reclamo por cuestionamientos tardíos

El dirigente también cuestionó que las críticas surgieran apenas días antes de las elecciones internas, pese a que —según dijo— el trabajo técnico se desarrolló durante más de dos años y fue presentado en reiteradas reuniones del directorio partidario.

Indicó que hubo más de cien reuniones con sectores de la oposición para debatir la eventual reforma del Código Electoral y construir consensos.

“Nos hubiera encantado que participaran otros, pero no que vengan quince días antes de las elecciones a decirnos: ‘esto no nos gusta’”, lanzó.

Finalmente, Espínola aseguró que si encontrara evidencias serias de fraude sería el primero en plantear que el PLRA abandone el proceso electoral, recordando incluso antecedentes históricos de abstencionismo dentro del liberalismo.

Si encontrara una evidencia, sería el primero en ir al directorio a decir: ‘retírense del proceso y renuncien a los cargos públicos’”, afirmó.