Según un comunicado del puerto de Dover, la Policía de Fronteras francesa ha activado la cláusula del artículo 9 del reglamento de controles fronterizos, lo que permite flexibilizar los procedimientos de inspección para acelerar el flujo de pasajeros.
"Si bien se seguirán realizando controles fronterizos convencionales, esto permitirá reducir significativamente los tiempos de procesamiento", señaló la autoridad portuaria.
La decisión llega tras la presión generada por la congestión en los accesos al puerto, donde los viajeros llegaron a sufrir esperas de varias horas y se formaron largas filas de vehículos en las carreteras de acceso.
El puerto indicó que ha trabajado con las autoridades fronterizas para mantener la circulación en la zona. Como consecuencia, el tráfico de salida ha sido desviado hacia la carretera A2, mientras que los pasajeros que pierdan su ferri podrán viajar en la siguiente travesía disponible.
La medida se toma en medio de la introducción progresiva por parte de la Unión Europea de nuevos controles para viajeros de terceros países, que incluyen la toma de datos biométricos, como huellas dactilares y fotografía facial, y que está generando mayores tiempos de espera en puntos clave del canal de la Mancha.
La situación coincide además con un fin de semana largo y de altas temperaturas en el Reino Unido, lo que ha incrementado la afluencia de viajeros en una de las principales rutas de conexión con el continente europeo.