El Ministerio de Exteriores afiliado al Gobierno del este del país informó en un comunicado de que los activistas -originarios de España, Italia, Argentina, Estados Unidos, Polonia, Portugal, Uruguay y Túnez- " no habían obtenido las autorizaciones necesarias" para entrar en su zona, controlada por el mariscal Jalifa Haftar.
Además, aseguró que los participantes en la misión humanitaria "reciben la atención médica y humanitaria necesaria" y que su caso está siendo tratado "dentro del marco de la responsabilidad legal y humanitaria" hasta que "se completen los procedimientos legales" relacionados con su situación.
El convoy humanitario, que salió de Argelia y atravesó Túnez y el oeste de Libia, alertó el domingo sobre la pérdida de contacto con los participantes que se encontraban en la ciudad de Sirte -situada en la línea que separa el oeste y el este del dividido país- cuando intentaban negociar el paso de la caravana con el Ejecutivo del este.
El pasado 14 de mayo, las autoridades de Bengasi advirtieron de que no permitirían el paso de los activistas extranjeros por su territorio, ya que El Cairo decidió prohibir la entrada terrestre de los activistas a Egipto, a excepción de quienes tengan nacionalidad libia.
Pese a ello, el convoy humanitario avanzó hacia la ciudad de Sirte para intentar negociar y coordinar con la Media Luna Roja Libia la entrega de ayuda humanitaria a Gaza, en colaboración con las autoridades egipcias, pero no obtuvo respuesta de ninguna de las partes.
La misión, integrada por más de 200 activistas de distintas nacionalidades y en la que participan médicos, ingenieros, profesores y periodistas, entre otros, denunció este lunes violentos ataques de individuos "desconocidos" en Sirte, donde acampaban.