La zona de Mina, ubicada a unos 8 kilómetros al sureste de La Meca, contiene miles de campamentos para albergar a los fieles durante el 'hach', donde pasarán la noche antes de realizar al día siguiente una caminata hacia el monte Arafat.
Ataviados con el 'ihram', la vestimenta característica blanca y sin costuras de los peregrinos, los fieles se dirigirán al amanecer a esta colina de 70 metros de altura crucial para los rituales del 'hach', ya que se trata del lugar donde el profeta Mahoma pronunció su último sermón antes de morir.
Las autoridades saudíes anunciaron a finales de la semana pasada que un total de 1.518.153 peregrinos llegaron hasta entonces a Arabia Saudí para realizar el 'hach', la mayoría de ellos (más de 1,45 millones) por vía aérea.
Hasta el momento se desconoce el número total de fieles que realizarán esta peregrinación obligatoria para cada unos de los 1.800 millones de musulmanes cuya salud y bolsillo se lo permita, y que tiene lugar en un contexto de máxima tensión por la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha repercutido en el golfo Pérsico.
De hecho, estas cifras superan las del 'hach' anterior, cuando se registraron unos 1,67 millones de peregrinos, de los cuales 1,5 millones llegaron desde fuera de Arabia Saudí.
Estos rituales se realizan bajo estrictas medidas de seguridad y una amplia gama de servicios para garantizar el bienestar de los peregrinos, ya que es habitual que haya muertes entre los fieles debido a las altas temperaturas de la región o a estampidas.
Asimismo, las autoridades han realizado trabajos de mantenimiento y de instalación de aire acondicionado en las principales mezquitas de Mina, Arafat y Muzdalifah, visitadas por millones de peregrinos, con el fin de "garantizar la seguridad" durante los rituales, según la agencia de noticias oficial saudí SPA.
En estos templos se proporcionará agua fría y, en sus inmediaciones, habrá Wi-Fi gratuito y pantallas interactivas en decenas de idiomas para brindar orientación a los peregrinos, que también contarán con numerosos centros médicos y hospitales de campo para ser atendidos en el lugar en caso de necesidad.
De hecho, se ha implementado un sistema de reparto de medicamentos mediante drones, según SPA.
Asimismo, las fuerzas de seguridad saudíes también han reforzado sus dispositivos, y este mismo lunes han detenido a once personas que intentaron llegar a La Meca por vías terrestres irregulares para "permanecer allí sin obtener el permiso correspondiente", de acuerdo con la agencia saudí.