El codescubridor del ébola cree que el brote actual podrá controlarse en dos o tres meses

Ginebra, 26 may (EFE).- El médico y microbiólogo congolés Jean-Jacques Muyembe, codescubridor del ébola y el primer científico conocido que contrajo el virus y sobrevivió a este, considera que el actual brote en la República Democrática del Congo (RDC) podrá controlarse en dos a tres meses y que "el pánico mundial" no tiene razón de ser.

Muyembe, quien dirige el Instituto Nacional de Investigación Biomédica en Kinshasa, capital de la RDC, apuntó que este es el décimoséptimo brote de ébola en su país, que a fuerza de verse confrontado repetidamente al virus ha adquirido una importante experiencia sobre cómo afrontarlo.

"Tenemos experiencia en este ámbito. La epidemia actual será resuelta con la ayuda de nuestros socios y del gobierno, y es posible que en dos o tres meses quede totalmente contenida", dijo en una entrevista a la televisión pública suiza RTS.

Muyembe valoró que la reacción internacional al actual brote refleja el temor que dejó la pandemia de covid-19 y el hecho de que haya ocurrido es que apenas se había salido de la crisis en torno al brote de hantavirus en un crucero.

En 1976, una misteriosa enfermedad se declaró en la localidad de Yambuku (RDC, entonces Zaire) y Muyembe fue el primer experto en virología en acudir al lugar, examinar a los enfermos y recoger muestras de sangre y de hígado "en condiciones rudimentarias, sin guantes ni ropa de protección", recordó él mismo cuando la Universidad de la Sorbona (París) le concedió el grado Honoris Causa en 2025.

"Mi supervivencia es un milagro, al igual que la de los técnicos que realizaron los análisis en las condiciones básicas de nuestro laboratorio en la universidad", manifestó en esa ocasión.

El brote actual, causado por el virus Bundibugyo (de la familia del ébola), se registra en la remota región del noreste de la RDC, en parte controlada por grupos armados que se enfrentan con el ejército y donde vive una población que es víctima permanente de abusos en el contexto de la violencia armada.

Muyembe sostuvo que pese a esta delicada situación se puede contener la epidemia, de la que hay más de 900 casos sospechosos y 200 muertos.

El experto también señaló que la inexistencia de una vacuna o tratamiento específico para el Bundibugyo tampoco debe verse como una fatalidad que impedirá controlar su propagación.

Mencionó que en el pasado se pudieron controlar brotes causados por el virus Zaire del ébola, antes de que se desarrollara una vacuna para esta cepa específica, tras las epidemias declaradas en 2018 y 2020.

"Antes de 2018, fueron las medidas de salud pública, como el aislamiento de los enfermos, los internamientos en centros de seguridad y la protección del personal sanitario en los hospitales, las que permitieron romper la cadena de transmisión y controlar las epidemias", dijo.

Agregó que el virus Bundibugyo es menos letal que el Zaire.

Para el científico, la prioridad es recuperar el retraso en la detección del virus, que fue lo que permitió su propagación.

"Se trata de informar adecuadamente a la población, comunicando los riesgos e implicando a las comunidades para una participación global en la respuesta sanitaria. También deben establecerse sistemas de detección rápida y centros de tratamiento", planteó.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha revisado el riesgo sanitario para la RDC, que ahora considera "muy alto", así como para un grupo de diez países de África central, donde ahora el riesgo es "alto".

Para el resto del mundo, el riesgo sigue siendo bajo.

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