En un comunicado, el Ministerio de Exteriores kuwaití denunció que estos incidentes suponen "un ataque directo a la seguridad y la estabilidad del Estado" del golfo Pérsico, así como "una violación flagrante" de las normas del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y Resolución número 2817/2026 del Consejo de Seguridad.
El Estado Mayor General del Ejército kuwaití informó a primera hora de la mañana de que sus sistemas de defensa aérea interceptaron "ataques enemigos", sin especificar qué zona del país resultó afectada.
Mientras, la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) había afirmado antes que respondió a una ofensiva de Estados Unidos contra una torre de telecomunicaciones en el sur del país lanzando un ataque contra una base aérea estadounidense, sin especificar dónde.
El ministerio kuwaití subrayó la "grave amenaza que suponen para la seguridad de los civiles y las instalaciones vitales del país".
Asimismo, afirmó que "la continuación y repetición de estos ataques socavan los esfuerzos por reducir la tensión y amenazan la seguridad y la estabilidad" en Oriente Medio, incidiendo en que Kuwait "conserva su derecho a adoptar las medidas necesarias para preservar su seguridad y defender su territorio".
Desde la entrada en vigor del alto el fuego anunciado el 8 de abril entre EE.UU. e Irán, Kuwait ha denunciado varios ataques dirigidos contra su territorio e infraestructuras estratégicas, algunos atribuidos directamente a la República Islámica.