El estudio 'Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: Una mirada hacia América Latina y el Caribe 2025-2026', en el que también participaron la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), plantea que la agricultura puede fortalecer su contribución a los sistemas agroalimentarios mediante financiamiento adecuado e innovaciones tecnológicas.
"Debemos elevar la productividad como objetivo central de la política tanto para el crecimiento económico como para una mayor movilidad y equidad social. Las innovaciones tecnológicas, científicas e institucionales poseen un carácter de bien público y requieren inversión estatal sostenida y políticas de acceso equitativo", dijo en un comunicado el director general del IICA, Muhammad Ibrahim.
Ibrahim afirmó que "aumentar la productividad de la agricultura familiar mejora simultáneamente la seguridad alimentaria, el empleo rural y la equidad".
El informe también destaca que durante la última década la productividad en la región aumentó un 5 %, impulsada por avances tecnológicos como el desarrollo y la adopción de semillas mejoradas, la biotecnología, la mecanización, la agricultura de precisión, nuevos sistemas de riego o prácticas productivas más sostenibles.
Al mismo tiempo, indica que cerca del 75 % del crecimiento de la producción provino del mayor uso de insumos y solo el 25 % de mejoras en eficiencia, lo que refleja una creciente dependencia de fertilizantes y agroquímicos.
Según explica el informe, el futuro del crecimiento agrícola dependerá cada vez más de la eficiencia y la innovación, porque entre 2023 y 2032, el 79 % del aumento mundial en la producción de cultivos provendrá de mejoras en productividad y solamente el 15 % de la expansión de tierras agrícolas.
"Elevar la productividad es esencial para construir sistemas agroalimentarios más resilientes en América Latina y el Caribe. Para lograrlo, necesitamos un enfoque integral que combine innovaciones tecnológicas, financiamiento adecuado, políticas públicas articuladas y un fuerte compromiso con la equidad social", destacó el asesor senior de la Vicepresidencia Corporativa de Programación Estratégica de CAF, Maximiliano Alonso.
El documento también plantea que elevar la productividad agrícola es fundamental para reducir el costo de una dieta saludable en la región, que actualmente es el más alto del mundo.
Datos mencionados en el estudio muestran que el 28 % de la población en América Latina no puede costear una dieta saludable, cifra que asciende al 50 % en el Caribe.