Rodríguez señaló en redes sociales que Rubio “carece de argumentos ante el Congreso de su país para sostener la imposición de esa medida criminal”, en referencia a la inclusión de Cuba en la unilateral lista de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo.
“Su careta se desmorona. Queda claro su motivación política y su único fin: asfixiar por todas las vías posibles a la economía cubana, provocar una crisis humanitaria y promover una intervención militar en Cuba”, añadió el canciller cubano.
La víspera, Rubio acusó durante una audiencia en el Senado a La Habana de “patrocinar el terrorismo” y de albergar instalaciones de inteligencia de China y Rusia, afirmaciones que Cuba ha rechazado anteriormente.
Al respecto, Rodríguez criticó esta vez que “el máximo órgano representativo de ese país (el Senado) permita la mentira de un servidor público”.
Rubio ya había hecho referencia a la presencia de servicios de inteligencia y bases militares de "adversarios" durante una entrevista con la cadena estadounidense Fox News el pasado abril, advirtiendo que su Gobierno no iba a permitir esos enclaves a 90 millas (145 kilómetros) de su territorio.
Éste fue uno de los argumentos que esgrimió el presidente estadounidense, Donald Trump, señalando expresamente a China, para armar la orden ejecutiva del 29 de enero que declaraba a la isla una "amenaza inusual y extraordinaria" y establecer el bloqueo petrolero contra La Habana.
Rubio dijo también este martes que Cuba necesita ser capaz de transformarse mediante una “reforma sistémica y seria” que haría que la isla deje de ser un “Estado fallido” y una “amenaza” para Washington.
EE.UU. ejerce presión sobre Cuba buscando que La Habana introduzca profundas reformas económicas y políticas. Al bloqueo petrolero, que ha agravado la crisis económica y energética del país, se suman sanciones que apuntan a los pilares de la economía, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros.
La Orden Ejecutiva 14404 de EE.UU. permite a Washington bloquear totalmente los activos en ese país a cualquier persona o empresa que opere en esos sectores o haga negocios con el Gobierno cubano, y han sido la razón por la cual en las últimas semanas varias navieras, empresas mineras y hoteleras internacionales anunciaron el cese de sus actividades en la isla.
Trump ha amenazado con “tomar el control” del país y La Habana ha denunciado que Washington prepara una agresión militar.