Los consejeros José Emilio Argaña y Bettina Albertini destaparon una feroz interna en la máxima autoridad de la previsional al ratificar que jamás estuvieron de acuerdo con la peligrosa política de concentrar los fondos del IPS en un solo banco. El fuerte cruce estalló en la última sesión del Consejo de Administración, justo cuando se estudiaba una nueva adjudicación para entregar millonarios recursos de la institución a entidades bancarias.
Ambos consejeros plantaron una postura tajante de disidencia frente a las nuevas colocaciones previstas. Según denunciaron, estas operaciones estarían violando abiertamente los límites permitidos por la normativa vigente (Ley 2225). La “duda razonable” de los consejeros se funda en la suma de riesgos, porque exigen que los depósitos a la vista, los bonos y los Certificados de Depósito de Ahorro (CDA) se contabilicen de manera integral para medir la solvencia real del banco receptor.
“Si nosotros ponemos todos los huevos en la misma canasta, el riesgo aumenta. Sabemos que a mayor riesgo es mayor la ganancia, pero nosotros tenemos que velar por el patrimonio de todos los asegurados”, disparó Argaña, representante del sector empleador.
Por su parte, el equipo técnico financiero, encabezado por el director de Inversiones, Hugo Díaz, defendió el proceso asegurando que todo encaja en los “parámetros legales”. Sin embargo, el propio equipo técnico tuvo que admitir una alarmante vulnerabilidad y confesaron que la Superintendencia de Pensiones sigue sin enviar una respuesta escrita que aclare cómo clasificar ciertos bonos financieros, un vacío legal que hoy alimenta la disparidad de criterios en el manejo de los fondos.
El festín de los 2 billones
El informe oficial de la Dirección de Inversiones del IPS al 31 de marzo pasado –cuyos datos de abril sospechosamente aún no fueron publicados– delata que dos entidades bancarias lideran la captación: Sudameris Bank y Ueno Bank. Este último, fuertemente vinculado al Grupo Vázquez SAE, presidido por Federico Miguel Vázquez.
Los registros oficiales detallan que Sudameris maneja más de G. 2,28 billones, mientras que Ueno Bank ya acapara G. 2,17 billones. La diferencia entre ambos es de apenas G. 119.022 millones, una cifra insignificante frente a las sumas en CDA, bonos y disponibilidades en caja que el IPS les ha entregado.
Aumento meteórico de Ueno
Aunque los consejeros evitaron dar nombres en la sesión, las evidencias saltan a la vista en los registros oficiales. El crecimiento de Ueno Bank dentro del IPS roza lo escandaloso porque pasó de no tener un solo guaraní de la previsional a convertirse, en un tiempo récord de 30 meses, en el segundo mayor beneficiado con los recursos del Fondo de Jubilaciones y Pensiones.
El ascenso de la entidad, cuyo principal accionista fue socio comercial del presidente de la República, Santiago Peña, coincide de manera demoledora con su gobierno. Ueno Bank recibió su primer depósito de G. 70.000 millones en septiembre de 2023, exactamente un mes después de que Peña asumiera la presidencia. Desde ese momento, el grifo del IPS se abrió por completo y el banco no paró de recibir recursos del fondo jubilatorio.
El punto más revelador es que mientras Ueno Bank recibía los fondos, entidades históricamente calificadas como seguras empezaron a ser relegadas. Sudameris Bank, que al 31 de agosto de 2023 custodiaba G. 2,92 billones de la previsional debido a sus altos ratios de confianza, sufrió una drástica e inexplicable reducción de sus captaciones al igual que otros bancos (ver info) coincidiendo con el inicio del gobierno de Santiago Peña.
Sin efecto nuevo CDA y hablan de largo plazo
Más allá de la controversia técnica sobre los límites, el eje central de la decisión final del Consejo de Administración del IPS fue la rentabilidad. Durante la sesión se expuso que las colocaciones a corto plazo ofrecen retornos inferiores, lo cual resulta ineficiente para un fondo de jubilaciones que cuenta con una visión de sostenibilidad a largo plazo. “La ley te obliga a hacer la colocación con la mayor seguridad posible. Entonces, al ser lo más seguro, nunca viene a ser lo más rentable”, resaltó Bettina Arbertini, consejera en representación del Ministerio de Trabajo. El presidente de la previsional, Isaías Fretes, propuso una salida salomónica que contó con el consenso de los presentes de realizar un nuevo llamado, enfocado exclusivamente en plazos que permitan captar las mejores tasas del mercado. Así se dejó sin efecto la propuesta de inversión en CDA por G. 100.000 millones.
