El magnate de 76 años, que gobernó Tailandia entre 2001 y 2006, salió de la cárcel en libertad condicional el pasado 11 de mayo tras pasar ocho meses en una prisión de máxima seguridad en Bangkok, donde cumplía una condena de un año impuesta por el Tribunal Supremo por eludir la cárcel en 2023.
Thaksin se beneficiará de la medida porque el decreto real contempla, entre otros supuestos, a los reclusos en libertad condicional, a quienes les quede menos de un año de condena y a aquellos que ya hayan cumplido al menos un tercio de la pena.
Tras su liberación provisional el 11 de mayo, el exdirigente estaba obligado a llevar un brazalete de monitoreo electrónico y a presentarse periódicamente ante las autoridades, una medida que quedará sin efecto hoy con la entrada en vigor del indulto real.
El ministro de Justicia, Ruddhaphol Naowarat, confirmó que Thaksin figura entre los beneficiados por el indulto, cuyo alcance total no ha sido detallado, y aseguró que la pulsera que debía llevar "puede ser quitada de inmediato", según recoge la cadena pública Thai PBS.
La hija del magnate Pintongta Shinawatra declaró a la prensa entre lágrimas que su familia está muy contenta de que Thaksin haya recibido el indulto real, tras comentar que su padre se encuentra en casa, recibiendo la visita de algunos de sus nietos.
"Me alegro por mi padre, por nuestra familia y por todas las demás familias cuyos seres queridos también han recibido un indulto real", dijo.
El primer ministro, el conservador Anutin Charnvirakul, que celebraba este martes el aniversario de la reina, aseguró a la prensa que se enteró del indulto a través de los medios, a la vez que felicitó a Thaksin, pero rechazó hacer más comentarios al respecto, según informó el Bangkok Post.
El partido de Thaksin, el progresista Pheu Thai, ahora forma parte de la coalición gobernante, y el exdirigente mantiene una notable influencia en la formación, pese a no ocupar cargos formales.
En su día enemigo del poderoso Ejército y de las fuerzas conservadoras del país, el exmandatario fue detenido para cumplir varias condenas pendientes por corrupción en agosto de 2023, cuando regresó a Tailandia tras años de exilio y coincidiendo con el retorno al poder de su partido, aunque se le permitió permanecer hospitalizado bajo custodia en lugar de ingresar en prisión.
Protagonista de una de las familias políticas más influyentes del país, Thaksin permaneció seis meses hospitalizado antes de pasar a un régimen de arresto domiciliario, que completó en agosto de 2024.
Esa hospitalización fue considerada una evasión de prisión por el Supremo y motivo esgrimido para la condena cumplida hasta hoy, mientras aumenta la especulación sobre su eventual retorno oficial a la primera línea política.