“La pasada noche fueron atacadas infraestructuras importantes en territorio ruso”, dijo el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sobre los objetivos alcanzados por las fuerzas ucranianas en la retaguardia enemiga.
“Entre ellos estuvo la Terminal de Petróleo de (San) Petersburgo. La distancia desde la frontera ucraniana hasta esta infraestructura de la industria petrolera rusa, que sirve al esfuerzo de guerra, es de unos 1.100 kilómetros”, dijo Zelenski.
El presidente ucraniano informó además de ataques a una base militar en la ciudad rusa de Kronstadt, cerca de San Petersburgo, y a una fábrica de la región de Tambov dedicada a la producción de armamento. “La distancia desde el frente es de casi 600 kilómetros”, dijo Zelenski sobre este último ataque para destacar las capacidades ucranianas de alcanzar objetivos a larga distancia.
Zelenski atribuyó estas operaciones al Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), a las fuerzas de drones y de operaciones especiales del Ejército ucraniano y a la inteligencia militar y la Guardia de Fronteras de Ucrania.
Según el Ministerio de Defensa de Rusia, Ucrania lanzó durante la pasada madrugada más de 350 drones contra territorio ruso.
Ucrania ha pasado de no tener capacidad de atacar territorio enemigo al comienzo de la invasión rusa a superar al enemigo muchas noches en el número de drones que emplea en sus ataques a la retaguardia de Rusia, que suelen tener como prioritarios objetivos de la industria militar y refinerías, terminales y otras infraestructuras de la industria del petróleo que sufraga en gran medida el esfuerzo de guerra del Kremlin.