La UE aplaza y suaviza ciertas reglas bancarias para evitar desventajas frente a EE.UU.

Bruselas, 4 jun (EFE).- La Unión Europea aplazará a 2027 la entrada en vigor de las nuevas reglas de requisitos de capital por riesgos de mercado, parte de las normas internacionales de Basilea III, y suavizará su aplicación en los bancos del bloque a la espera de que Estados Unidos y otras jurisdicciones decidan cómo las implementarán.

La Comisión Europea ya había decidido retrasar dos años, hasta el 1 de enero de 2027, la entrada en vigor de las reglas y este jueves adoptó ciertos ajustes en las mismas para compensar temporalmente el impacto adverso que podrían tener en términos de capital para algunas entidades europeas.

Esta flexibilidad estaría disponible durante tres años desde que se empiecen a aplicar las normas, según indicó el Ejecutivo comunitario en un comunicado.

"Estas medidas específicas y de duración limitada contribuyen a preservar la igualdad de condiciones en los mercados financieros mundiales, al tiempo que mantienen nuestro compromiso con las normas de Basilea", dijo la comisaria europea de Servicios Financieros, María Luis Albuquerque.

Las modificaciones, añadió, darán a la UE "el tiempo necesario para observar la evolución en otras jurisdicciones importantes antes de determinar el enfoque más adecuado a largo plazo".

Las medidas afectan a la Revisión Fundamental de la Cartera de Negociación (FRTB, por sus siglas en inglés) -reglas destinadas a calcular más fielmente los requisitos de capital por los riesgos reales de los bancos en los mercados de capitales- y buscan abordar "aspectos problemáticos" de las mismas de manera similar a lo que ya han hecho o dicho que harán otras jurisdicciones, según explicó la Comisión.

En concreto, Bruselas relajará algunos aspectos de los modelos internos de evaluación de riesgos para proporcionar "alivio tanto en capital como operativo" a los bancos y dará un trato más flexible al cálculo de los requisitos de capital para los vehículos de inversión colectiva.

Asimismo proporcionará flexibilidades específicas para cada banco al calcular los requisitos por el riesgo ligado a su exposición a la deuda soberana y a la renta variable, al tiempo que les permitirá aplazar la aplicación de algunas disposiciones para que compitan en igualdad con los no europeos.

Y además introduce un "multiplicador" diseñado para "neutralizar" el impacto negativo en el capital de los bancos afectados: las entidades podrán calibrarlo de manera que, una vez aplicadas estas otras flexibilidades, reduzca sus requisitos de capital por FRTB al nivel previo a la implementación de las nuevas normas.

"Se espera que algunas grandes jurisdicciones retrasen la implementación del FRTB más allá del 1 de enero de 2027 y todavía hay incertidumbre sobre las reglas finales para esas jurisdicciones. Así que la UE ha actuado para mantener la igualdad de condiciones para los bancos de la UE", argumentó el Ejecutivo comunitario.

Las modificaciones deben ahora ser avaladas por el Consejo de la UE (los Estados miembros) y la Eurocámara, que cuentan con un plazo máximo de seis meses para oponerse a las medidas.

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