Nakamitsu compareció ante el Consejo de Seguridad de la ONU después de que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) localizara en las últimas semanas una cantidad "significativa" de armas químicas.
"Estos hallazgos son un descubrimiento trascendental, no solo para Siria, sino también para la seguridad internacional y el régimen mundial de desarme", declaró la alta representante durante su intervención.
Según afirmó, las armas encontradas en mayo de 2026 ya han sido trasladadas a un lugar seguro, mientras continúan las consultas entre el Gobierno sirio y el Secretariado Técnico sobre los planes para su destrucción supervisada.
La misión de la OPAQ que se trasladó a Siria se centró en lo que consideró "puntos de alto interés no declarados", zonas que permanecieron durante años bajo control del antiguo régimen durante la guerra civil siria.
Según explicó la organización, situada en La Haya (Países Bajos), entre los materiales encontrados hay decenas de municiones químicas no declaradas previamente a esta organización, incluidas bombas aéreas del mismo tipo que las utilizadas en los ataques químicos perpetrados en Ltamenah y Jan Sheijun en 2017.
La alta representante destacó la cooperación con el nuevo Gobierno de Siria para establecer "un inventario completo y preciso de los restos del programa de armas químicas puesto en marcha por el anterior Gobierno sirio".
Nakamitsu subrayó que se han logrado "progresos significativos desde la última reunión del Consejo" sobre la aplicación de la resolución para el desarme y la destrucción del arsenal químico sirio.
Entre otras cosas, la representante insistió en el objetivo de "eliminar cualquier resto del programa de armas químicas" de Siria y "garantizar el pleno cumplimiento, a largo plazo, de la Convención sobre Armas Químicas".