El Ministerio de Exteriores kuwaití expresó en un comunicado "la más enérgica condena del Estado de Kuwait a los reiterados y atroces ataques iraníes, el último de los cuales tuvo lugar esta mañana", y lo calificó de "flagrante agresión que ignora los llamamientos internacionales" para que cesen.
El departamento reiteró que "estos ataques constituyen una violación flagrante de la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de Kuwait, y una flagrante infracción del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la Resolución 2817/2026 del Consejo de Seguridad".
"Además, representan una peligrosa escalada que exacerba la tensión y la inestabilidad en la región, en un momento en que la comunidad internacional realiza grandes esfuerzos para detener las hostilidades y prevenir una mayor escalada", zanjó la nota.
Incidió que estos ataques "no pueden justificarse ni aceptarse bajo ningún pretexto", e insistió en que Kuwait se reserva "el pleno derecho de adoptar todas las medidas necesarias para preservar su seguridad y defender su territorio e instalaciones vitales contra cualquier agresión o amenaza".
El Estado Mayor del Ejército kuwaití informó la madrugada de este sábado que "las defensas aéreas están interceptando ataques con misiles y drones", sin dar detalles de dónde fue el incidente ni mencionar daños.
Estos ataque obligaron a la Dirección General de Aviación Civil a cerrar el tráfico aéreo durante unas horas, que después se reanudó a las 6:15 hora local (03:15 GMT) al "coordinar con las autoridades pertinentes y confirmar que la situación era estable y que la amenaza había cesado".
Durante el cierre temporal, once vuelos de Kuwait Airways y Jazeera Airways fueron desviados a aeropuertos vecinos, aseguró el organismo.
Las Fuerzas de Defensa de Baréin también informaron en una nota que su sistema de defensa aérea interceptó y destruyó "con éxito tres misiles y varios drones" iraníes en el ataque de la madrugada.
Los incidentes se producen en medio de las crecientes tensiones entre Washington y Teherán, y después de varios enfrentamientos registrados en los últimos días cerca de Ormuz, el estratégico paso marítimo por donde transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo.