Los aparatos no tripulados enemigos intentaron golpear objetivos en la región de Moscú, las fronterizas Bélgorod, Briansk y Kursk y también la sureña Krasnodar, entre otras.
Ucrania ya atacó territorio ruso con más de 700 drones entre la tarde del viernes y las 8 de la tarde de la jornada del sábado, último día del Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, admitió que dicho ataque había sido su respuesta a la negativa del presidente ruso, Vladímir Putin, a aceptar su propuesta en una carta abierta de parar la guerra y abrir negociaciones directas.
"Esta guerra tiene que terminar pero el líder ruso quiere seguir peleando. Por eso las acciones ucranianas responden a la agresión", dijo Zelenski en su cuenta de X.
Putin rechazó la oferta, aduciendo que "no le ve sentido", al tiempo que llamó públicamente al ejército ruso a seguir avanzando para hacerse con el control de todo el Donbás.
Las potencias europeas habían apoyado la propuesta de Kiev, al tiempo que criticaron el empecinamiento del jefe del Kremlin de no declarar un alto el fuego.