"Los civiles rescatados formaban parte de los residentes secuestrados durante un ataque terrorista perpetrado contra la comunidad de Ngoshe (en la zona de Gwoza) el 3 de marzo de 2026", confirmó a medios locales el mayor general Abdulsalam Abubakar, comandante de la Operación Hadin Kai, que combate el yihadismo en el noreste nigeriano.
El rescate fue llevado a cabo este sábado junto con las Fuerzas de Operaciones Especiales del Ejército en diferentes frentes de las montañas de Mandara, una cordillera que se extiende en la frontera entre Nigeria y Camerún y usan como escondrijo los terroristas.
"Sin embargo, la Operación sufrió un trágico revés, ya que dos bebés fallecieron durante la misión de rescate debido al terreno accidentado y difícil que se encontró al trasladar a las víctimas a un lugar seguro", añadió.
Todas las personas rescatadas fueron sometidas a una evaluación médica y aquellas que requerían atención urgente fueron estabilizadas por el personal médico de la brigada y trasladas al Hospital General de Gwoza.
"A las víctimas también se les proporcionó comida y agua antes de ser llevadas a un centro de acogida seguro, a la espera de su entrega a las autoridades competentes y de su reunificación con sus familias", precisó el mayor general.
El citado ataque causó al menos 15 muertes y fue perpetrado en la noche del 3 al 4 de marzo por miembros del grupo yihadista Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP, en inglés), que atentaron contra una base militar y un campamento de desplazados internos.
El noreste de Nigeria sufre ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el ISWAP.
Ambos grupos pretenden imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.
Boko Haram y el ISWAP han matado a más de 35.000 personas -muchas de ellas musulmanas- y han causado unos 2,7 millones de desplazados, sobre todo dentro de Nigeria, pero también en países vecinos como Camerún, Chad y Níger, según datos gubernamentales y de la ONU.
Asimismo, en el noroeste del país, Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también suele cometer atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años.
Los combates contra esos grupos se han intensificado desde que Estados Unidos realizó, junto con fuerzas nigerianas, una serie de ataques aéreos a finales de diciembre de 2025 contra posiciones yihadistas en el noroeste del país.