El plan incluye la construcción de 54 nuevas subestaciones, más de 2.000 kilómetros de líneas de alta tensión y 42.000 kilómetros de redes de media tensión, con el objetivo de expandir, modernizar y digitalizar la red eléctrica, afirmó Iberdrola en un comunicado.
El proyecto forma parte de un nuevo ciclo inversor habilitado por la renovación, en mayo pasado, de las concesiones de distribución de Neoenergia por 30 años adicionales.
Las inversiones en Bahía representan la mitad del total previsto por Neoenergia para la distribución eléctrica en Brasil en el período, que asciende a 9.000 euros.
"La electrificación es un auténtico motor de desarrollo, empleo y dinamización de la economía local", explicó el presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Galán, durante un evento en la ciudad de Luiz Eduardo Magalhães, en el estado nordestino.
La compañía, que atiende a más de 40 millones de personas en 19 de los 27 estados brasileños ha invertido en el país sudamericano más de 20.000 millones de euros desde 1997, consolidándose como el mayor grupo privado en distribución eléctrica y el principal inversor en infraestructura energética del país.