Aseguró, asimismo, que el bloque europeo seguirá "abierto al diálogo" pero también "defenderá sus intereses".
Así lo expresó la alemana en un mensaje compartido en sus redes sociales tras mantener una llamada con otros líderes europeos (que no nombró) sobre la competitividad económica de la UE, un asunto que será abordado en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del club de los días 18 y 19 de junio.
"El trabajo comienza en casa reduciendo los costes energéticos y facilitando la vida a las empresas de toda Europa, pero no acaba ahí", advirtió la jefa del Ejecutivo comunitario.
"Los desequilibrios y las sobrecapacidades en el comercio global plantean retos. Los abordaremos directamente en el Consejo Europeo (la cumbre). Priorizamos las asociaciones, seguiremos abiertos al diálogo y defenderemos nuestros intereses", añadió Von der Leyen.
El mensaje no nombra directamente a China, pero el papel del gigante asiático en la economía global ha generado recientemente mucho debate en la capital europea e incluso la propia Von der Leyen dirigió hace dos semanas un debate entre sus comisarios sobre la posición que debe mantener la UE con respecto a Pekín.
No obstante, los Veintisiete no mantienen una posición unánime respecto a la relación comercial que hay que mantener con China, con Francia e Italia liderando el grupo de países que piden mayor firmeza para proteger a la industria europea de las subvenciones públicas que reciben las compañías chinas, frente a España y Alemania, que reclaman cautela.
Por su parte, Pekín ha calificado en reiteradas ocasiones las medidas de la UE de "proteccionistas" y le ha instado a respetar los principios de libre comercio, además de amenazar con tomar "las acciones necesarias" para defender sus intereses.