La inflación estadounidense trepó hasta un 4,2% interanual, el nivel más alto en casi tres años, según datos oficiales publicados hoy.
El índice de precios al consumo (IPC) había sido de 3,8% interanual en abril. La cifra de 4,2% para mayo es la más alta desde abril de 2023, según datos oficiales.
Este repunte se explica en gran medida por el alza de la gasolina por la guerra en Oriente Medio.
Precios de la energía
Los datos de mayo muestran que los precios de la energía aumentaron 23,5% respecto al mismo período del año pasado, con un aumento de 40,5% en la gasolina.
Los precios de los alimentos aumentaron de forma significativa por segundo mes consecutivo, un 2,7%.
La inflación subyacente -excluyendo energía y alimentos- también aumentó en mayo hasta un 2,9% interanual, frente al 2,8% de abril.
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Ormuz y la crisis energética
La presión sobre los precios empezó tras el inicio de la guerra contra Irán que Donald Trump lanzó junto a Israel el 28 de febrero. A raíz del conflicto, Irán bloqueó el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, por donde transita un 20% del petróleo mundial.
A comienzos de año, la inflación en Estados Unidos se mantenía estable, en 2,4% tanto en enero como en febrero.
Según un informe publicado la semana pasado, los salarios aumentaron en promedio un 3,4% interanual en mayo, por debajo de la inflación.
A pocos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato, en noviembre, el gobierno de Trump asegura que los efectos de la guerra serán pasajeros.