El cambio fue decidido por el nuevo Gobierno conservador de Janez Jansa, que aplicará "medidas compensatorias" cerca de las fronteras y en el interior del país, en lugares que presentan un mayor riesgo de migración y delincuencia transfronteriza.
El Gobierno planea también mejorar la cooperación con las policías de los países vecinos a través del intercambio de datos y un refuerzo de las patrullas mixtas.
El director general de la Policía eslovena, Danijel Lorbek, anunció el jueves que los agentes retirados de los pasos fronterizos se dedicarán a otras tareas, incluida la aplicación del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, que entró en vigor este viernes.
Este año, afirmó Lorbek, el número de cruces fronterizos ilegales ha aumentado en más del 60 por ciento.
Bruselas recomendó el 2 de este mes a nueve países de la UE —Austria, Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Eslovenia y Suecia— que trabajaran para "eliminar progresivamente" los controles fronterizos internos, apostando por alternativas como controles policiales no sistemáticos o identificación biométrica.