Durante esta semana, el festival ha convertido el Museo de Arte e Historia de Bruselas, situado en el icónico Parque del Cincuentenario, y sus alrededores, en una feria de proyectos arquitectónicos, debates con expertos y arte europeo abierto a cientos de visitantes.
En su último día, el NEB ha organizado una jornada en la que los más pequeños se han puesto manos a la obra para explorar su lado más creativo a partir de materiales naturales en una serie de talleres rodeados de piezas históricas dentro del propio museo.
También ha habido decenas de actividades para adultos y familias, como talleres de creación de tapices hechos con telas recicladas, por ejemplo, camisetas convertidas en cintas para tejer.
Otros talleres, organizados por artistas procedentes de varios países europeos, han invitado a los visitantes a decorar lámparas y otros objetos con plantas secas, o a reinventar monedas de metal en recipientes para semillas.
Asimismo, el arte escénico se ha abierto paso con las actuaciones de Panos Malactos, bailarín y coreógrafo chipriota, y la bailaora valenciana Irene de la Rosa, quien ha presentado su proyecto de flamenco adaptado a personas sordas.
El grupo italiano de jazz gitano, swing y blues, Patagarri, cerró el festival esta tarde seguido de la actuación de la banda Mielotxin, con su propia versión de la música tradicional de la Navarra histórica y letras en euskera y español.
El NEB, que se celebrará de nuevo en 2028, es una iniciativa impulsada por la Comisión Europea para dar voz a jóvenes diseñadores y proyectos arquitectónicos innovadores con el objetivo de explorar nuevas formas de construir espacios desde la sostenibilidad, la estética y la resiliencia ante un mundo cambiante.