En una declaración ante el Parlamento Europeo, Kallas señaló que el anuncio del acuerdo para acabar con la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz "tiene el potencial para crear espacio para conversaciones más profundas sobre otras cuestiones críticas", como el programa nuclear de Irán o la estabilidad regional.
"En los últimos días, hay motivos para un optimismo cauto en cuanto a la situación en Oriente Medio. Una vez (el acuerdo) esté plenamente implementado, debería además contribuir a aliviar la presión en los mercados globales de energía", dijo Kallas.
La jefa de la diplomacia comunitaria urgió a que el acuerdo, cuyos detalles y calendario de implementación aún no se conocen, sea "plenamente consistente" con la legislación internacional, permita verificar su cumplimiento y de lugar a la apertura sin peajes del estrecho de Ormuz.
Kallas aplaudió también el papel mediador de Pakistán y Catar, así como la "labor constructiva" de Omán, Arabia Saudí, Turquía y Egipto, que han ejercido una "diplomacia esencial para evitar una guerra abierta".
De cara a la nueva fase del conflicto, la alta representante dijo que la UE está lista para aportar activos como experiencia técnica sobre asuntos nucleares o apoyo diplomático, ya que "es evidente que la parte más difícil del proceso aún está por llegar".
La UE, dijo, rechaza cualquier medida que imponga costes adicionales al transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y mantiene activa la operación Aspides, su misión naval en el mar Rojo para escoltar y proteger a los buques mercantes de los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen, a los que sigue considerando una "amenaza peligrosa".
Más allá de Irán, Kallas advirtió de que la situación en el Líbano "sigue siendo frágil y requiere atención internacional continua" y urgió a Israel a que aproveche el alto el fuego "como una oportunidad para acabar con el conflicto y dar una oportunidad a la diplomacia".
"Las poblaciones civiles de Israel y el Líbano merecen paz y estabilidad", dijo la política estonia, que también criticó los planes de Israel para ampliar los asentamientos en Cisjordania y recordó que varios países de la Unión Europea han pedido medidas concretas en represalia.
Kallas señaló que la normalización de la situación regional es "un poderoso incentivo" en esta situación, pero añadió que "debe ir acompañada de progreso entre israelíes y palestinos".
"No vemos progreso en la implementación del plan de paz de Gaza pero la crisis humanitaria sigue creciendo. No podemos esperar más", recalcó.