La representante italiana hizo su anuncio el martes antes de una sesión de trabajo en la que también participaron la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
"Me he tenido que tomar un café esta mañana", les dice Meloni, confirmando que lo había necesitado para despertarse. "¿Y un cigarrillo?", le preguntó el canciller alemán, Friedrich Merz.
"No, lo he dejado", añadió la primera ministra, entre los "bravo" del resto de integrantes de ese corrillo, entre los que también estaba el primer ministro británico, Keir Starmer, su homóloga japonesa, Sanae Takaichi, y el canadiense, Mark Carney.
Costa, a su vez, compartió que él también ha dejado de fumar, en su caso desde 2005, y ante la pregunta de Starmer de si había recaído alguna vez, el político portugués confirmó que nunca había vuelto en estos últimos 21 años.
La cumbre del G7 comenzó el lunes y se clausura este miércoles, tras tres días de negociaciones en los que la guerra en Irán y en Ucrania ha copado el protagonismo de las dos primeras jornadas, en las que estuvo entre otros como mandatario invitado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.