Los altos poderes libios acuerdan celebrar elecciones antes del 17 de febrero de 2027

Túnez, 18 jun (EFE).- La Jefatura de Estado, el Senado y el Parlamento de Libia acordaron este jueves celebrar elecciones legislativas -13 años después de las últimas- y presidenciales -que no se realizan desde 2011- antes del 17 de febrero de 2027, con el fin de unificar el país, dividido en dos administraciones desde 2014, y acabar con la crisis política, económica y social.

Se trata de un nuevo intento de organizar comicios, después de varios fallidos, el último en septiembre de 2021, que quedó suspendido debido a las disputas sobre las reglas que debían regir las elecciones, la forma en que habían sido elegidos los principales candidatos y los poderes que tendrían un eventual presidente y el Parlamento.

La Jefatura de Estado -conocida como Consejo Presidencial, creado en 2021- y el Alto Consejo de Estado -que funciona como Senado-, establecido en 2015, son órganos colegiados que actúan como "encargados", a la espera de unos comicios que definan unas instituciones democráticas y una unificación del país.

Por su parte, el Parlamento fue elegido por sufragio en 2014, cuando el país quedó dividido entre el Gobierno de Unidad Nacional (GUN), que controla el oeste, y las fuerzas del mariscal Jalifa Haftar, que tutela el este.

Ante la división y los problemas derivados de un país con dos administraciones enfrentadas, las más altas instituciones establecieron una hoja de ruta para normalizar la situación, dentro de "un marco constitucional y legal", según un comunicado difundido en Facebook.

La hoja de ruta contempla las elecciones presidenciales y parlamentarias como punto de partida para la unificación institucional, el fortalecimiento de la soberanía nacional y la aprobación de reformas económicas y financieras "que garanticen la protección monetaria".

El documento plantea que las elecciones deben celebrarse sin injerencias externas, por lo que deben ser supervisadas por un "comité soberano supremo libio", conformado por el gobernador del Banco Central, el presidente de la Alta Comisión Electoral Nacional, dos miembros del Comité Militar del este y el oeste, y dos representantes de las entidades de seguridad de cada una de las partes.

La hoja de ruta compromete al presidente del Gobierno electo a convocar una asamblea para la redacción de una nueva Constitución "permanente para el país", que debe partir de "un amplio diálogo nacional".

Como paso previo a las elecciones, el documento plantea la necesidad de "preservar la soberanía nacional y la propiedad libia mediante el rechazo categórico de cualquier beneficiario ilegítimo, directo o indirecto, de cualquier país u organización".

Asimismo, propone "rechazar categóricamente el descongelamiento de fondos y activos congelados bajo cualquier pretexto o contraprestación hasta que el pueblo elija un presidente", así como descartar cualquier política que "debilite la economía nacional".

El documento presentado está firmado por el presidente del Parlamento, Aguila Saleh; el jefe del Consejo Presidencial, Mohamed Menfi, y el líder el Alto Consejo de Estado, Mohamed Takala.

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