Su llamamiento se refiere al Colectivo de Movimientos para el Cambio-Fuerzas de Defensa del Pueblo, pertenecientes a las milicias Wazalendo (patriotas, en suajili) y que colabora con el Ejército en su lucha contra el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), apoyado por Ruanda.
"La población civil que vive en Bukombo y sus alrededores está atrapada entre la brutalidad del M23 y el Colectivo. Lo que se ve obligada a soportar a diario es terrible, especialmente en las zonas apartadas en las que el Colectivo actúa con total impunidad", declaró el director regional de África Oriental y Austral de la ONG pro derechos humanos, Tigere Chagutah, en un comunicado.
Chagutah acusó al Colectivo de extorsionar, amenazar, matar y torturar a civiles, saquear bienes y retener a mujeres como esclavas sexuales en la zona de Bukombo, en el territorio de Rutshuru (provincia de Kivu del Norte), con base en entrevistas realizadas a 16 víctimas, supervivientes y familiares de afectados por la violencia entre junio y diciembre de 2025.
Entre ellas se encuentra una mujer que, bajo condición de anonimato, relató a AI cómo miembros del Colectivo la secuestraron y mantuvieron cautiva durante tres meses, en represalia por unirse su marido al M23.
"Me dieron a elegir: me mataban, o me iba con ellos", dijo la mujer, que logró huir del campamento cuando el M23 les atacó.
Una vez en el campamento, le presentaron a un comandante que iba a ser su "esposo", quien la violó "repetidamente" y que le hizo contraer enfermedades de transmisión sexual.
Además, nueve víctimas confirmaron a Amnistía que sus esposos habían sido asesinados o secuestrados por combatientes del Colectivo porque sus hijos o maridos se habían unido al M23.
Otra mujer embarazada detalló que ella y su esposo se refugiaron junto con otras seis personas en un platanar en el poblado de Mashango durante un enfrentamiento entre el M23 y el Colectivo.
Éste último les encontró y les pidió aceite para cocinar pero, al decirles que ya no les quedaba, "saquearon todo e incendiaron las casas", matando a su marido y al resto de personas.
"Uno de ellos se apiadó de mí. Dijo: 'Esta mujer está embarazada y a punto de dar a luz, tenemos que perdonarla'”, añadió.
Según un documento interno del Gobierno militar de Kivu del Sur obtenido por el grupo congoleño de investigación Ebuteli, el Colectivo recibió 100.000 piezas de munición y más de un centenar de cohetes entre finales de 2023 y principios de 2024.
"Las autoridades de la RDC a menudo condenan los abusos cometidos por el M23, como deben hacer, pero hacen caso omiso de la violencia y los abusos similares cometidos por los Wazalendo", concluyó Chagutah.