Una violenta pelea entre jugadores, hinchas y efectivos policiales se registró al término de un encuentro de fútbol disputado en la ciudad de Luque. El saldo fue un agente policial con una herida en la cabeza que requirió ocho puntos de sutura y un árbitro agredido durante los incidentes.
Según relató el jefe policial interviniente, los primeros enfrentamientos comenzaron tras la finalización del partido de la categoría reserva, disputado alrededor de las 13:00. En aquella ocasión se produjo una gresca entre integrantes de ambos equipos, aunque la situación pudo ser controlada por los agentes apostados en el lugar.
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La violencia recrudeció tras el partido principal
Sin embargo, los hechos más graves ocurrieron luego del encuentro de primera división, iniciado a las 15:00. Tras la victoria de uno de los equipos, se produjo una nueva pelea que rápidamente escaló en violencia.
De acuerdo con el comisario, los involucrados comenzaron a arrojar piedras, sillas y otros objetos contundentes. Ante la situación, el personal policial intentó contener a los agresores y proteger a los espectadores que permanecían en el predio.
Durante la intervención, uno de los uniformados recibió un fuerte golpe en la cabeza, aparentemente provocado por una piedra u otro objeto lanzado desde la multitud.
“Se tuvo que utilizar la fuerza conforme a derecho para restablecer nuevamente el orden público”, manifestó el jefe policial.
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Un árbitro también fue víctima de agresión
El comisario confirmó además que uno de los árbitros resultó herido durante los incidentes ocurridos en el partido de reserva.
La víctima ya formuló la denuncia correspondiente y los antecedentes serán remitidos al Ministerio Público junto con el informe policial del procedimiento.
No hubo detenidos
Pese a la magnitud de los disturbios, la Policía Nacional no logró concretar aprehensiones.
El jefe policial reconoció que los efectivos fueron superados por la cantidad de personas involucradas y que no contaban con suficiente personal para realizar detenciones.
“No teníamos personal suficiente y los equipos le empezaron a avasallar a mi personal”, señaló.