El comisario europeo de Acción Climática, Wopke Hoekstra, reclamó que la lucha contra el cambio climático siga siendo una prioridad para los gobiernos, a pesar de la creciente inestabilidad geopolítica y económica y ante el recrudecimiento "de forma más frecuente y severa" de las consecuencias del calentamiento global.
Hoekstra remarcó que la principal dificultad en la actualidad reside en la implementación de los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París, firmado en 2015 y en vigor desde 2016, que fija el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 2°C y esforzarse por no superar los 1,5°C.
"La respuesta no puede ser ralentizar la transición, debe acelerarse", afirmó el comisario neerlandés, que añadió que "la acción climática, la energía, la seguridad y la prosperidad económica son objetivos inseparables que se refuerzan mutuamente".
El responsable de la política climática comunitaria reafirmó el "pleno compromiso" de la UE con la cooperación multilateral y pidió que todos los países que no hayan presentado sus planes climáticos previstos en el Acuerdo de París lo hagan lo más rápido posible.
La ministra de Medio Ambiente de Canadá, Julie Dabrusin, abogó por que la implementación de los compromisos climáticos se basen "en las realidades cotidianas de la vida de las personas" a partir de impulsar "soluciones que promuevan la asequibilidad, fortalezcan la resiliencia económica y mejoren la calidad de vida de la población".
"La acción climática no solo es una obligación moral, sino también una necesidad económica en un mercado global que prioriza cada vez más la sostenibilidad", añadió Dabrusin.
La responsable canadiense negó que sea necesario "elegir entre la acción climática y la prosperidad económica", y explicó que desde 2005 las emisiones de su país se redujeron un 10% mientras su economía creció un 42% y su población un 28%.
"Ningún país puede afrontar el desafío climático por sí solo, y por eso debemos trabajar juntos y apoyarnos mutuamente", zanjó Dabrusin.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente de China, Huang Runqiu, defendió que "el multilateralismo no va a desaparecer a pesar de la ausencia de algunos países importantes", en alusión (sin mencionarlo) a Estados Unidos, que abandonó de nuevo el Acuerdo de París en enero de 2025 tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
Runqiu pidió proteger el cuestionado multilateralismo "transmitiendo señales políticas claras" y "inyectando energía positiva y certidumbre en la lucha contra el cambio climático".
El ministro chino también vinculó la inestabilidad internacional con la urgencia climática al sostener que la guerra en Irán "subraya que la acción climática contribuye a reforzar la transición económica y ecológica".
"Estamos en el punto de partida de la nueva década del Acuerdo de París", concluyó Runqiu, que expresó su confianza en que la próxima cumbre del clima sea decisiva.
Las conversaciones de este lunes se centraron en las expectativas para las próximas negociaciones climáticas de la ONU, la financiación climática, las vías para acelerar la acción climática mundial y cómo cumplir con los objetivos de ambición e implementación.
El encuentro, que reúne también a representantes del G20 y de Naciones Unidas, concluirá este martes tras conversar sobre cómo facilitar una transición justa y fortalecer la cooperación internacional en materia climática.