Oliveira se incorporaría a Heineken procedente del grupo de café y té JDE Peet's, donde ocupa el cargo de consejero delegado desde 2024, y la compañía neerlandesa destacó su experiencia internacional en el sector de bienes de consumo y su trayectoria al frente de procesos de transformación empresarial tanto en mercados desarrollados como emergentes.
Con este nombramiento, Heineken rompe con una tradición y propone a una persona ajena a la compañía para el puesto de más alto rango en la empresa, en respuesta a los llamamientos de varios accionistas.
El brasileño ha estado vinculado durante más de dos décadas a grandes multinacionales del consumo: antes de JDE Peet's, trabajó durante diez años en The Kraft Heinz Company, donde llegó a ser presidente de Mercados Internacionales y supervisó un negocio valorado en más de 7.000 millones de dólares en Europa, África, Asia-Pacífico y América Latina.
Oliveira señaló que asumir la dirección de Heineken sería "un honor" y se mostró “convencido de poder acelerar el crecimiento, impulsar la productividad y preparar a Heineken para el futuro, ganándose el corazón de los consumidores en todo el mundo".
Por su parte, el presidente del consejo de supervisión de Heineken, Peter Wennink, aseguró que Oliveira es un líder "dinámico y visionario" con un “historial excepcional” en la gestión de empresas globales de consumo.
“A lo largo de su carrera ha convertido desafíos complejos en prioridades organizativas claras, alineando a los equipos en torno a lo más importante y garantizando una ejecución disciplinada de la estrategia. Combina claridad estratégica con rigor operativo y una sólida capacidad de liderazgo de personas para obtener resultados sobresalientes”, agregó.
Los accionistas votarán la propuesta en una junta general extraordinaria prevista para el 5 de agosto.
Heineken anunció en enero y de forma repentina la salida de su anterior consejero delegado, Dolf van den Brink, tras casi seis años al frente de la compañía neerlandesa, donde ha estado trabajando durante más de 28 años.
Un mes después, la cervecería anunció que recortará entre 5.000 y 6.000 empleos en los próximos dos años para reducir costes y simplificar su estructura a escala global, después de cerrar 2025 con una caída del 1,2% en el volumen total de cervezas vendidas.
La empresa enfrenta desde hace tiempo el aumento de costes y una menor demanda de cerveza, especialmente entre los consumidores jóvenes.