Es la segunda vez este año que turistas quedan atrapados por un operativo en la ciudad. En abril, más de 200 visitantes quedaron varados durante dos horas en el Morro Dois Irmaos, uno de los miradores más emblemáticos de la ciudad.
Río recibió en 2025 más de 2,1 millones de visitantes internacionales, un récord histórico.
El operativo de hoy es una nueva acción de la Operación Contención contra el Comando Vermelho, que dejó 122 muertos en octubre y se convirtió en la más letal de la historia de Brasil.
Enfrentamientos con bandas armadas
Desde entonces, la ofensiva se ha extendido a otras zonas. Según cifras oficiales, más de 360 personas han sido capturadas y 137 neutralizadas en enfrentamientos, incluidas las 122. La policía también ha incautado cerca de 480 armas, entre ellas 190 fusiles, y más de 51.000 municiones.
Los enfrentamientos comenzaron de madrugada en el Morro Dona Marta, en el barrio Botafogo, donde agentes de la policía se desplegaron para ejecutar decenas de órdenes de arresto y allanamiento contra miembros del Comando Vermelho, una de las principales facciones criminales de Brasil, indicó la policía.
Los intensos tiroteos dejaron atrapados a decenas de personas que habían acudido a un mirador cercano a la favela a ver el amanecer.
“Situación de guerra”
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a un grupo de personas agachadas mientras se escuchaban disparos continuos de fondo. La violencia se extendió al barrio acomodado de Botafogo.
“Fue una situación de guerra”, describió el fotógrafo carioca Ari Kaye, de 43 años, que subió al morro de madrugada. “Fueron muchos tiros, una situación de mucho pánico. Había unas 60 personas y el tiroteo duró unos 20 minutos”, relató.
Las visitas fueron suspendidas.
“Vine para hacer una visita guiada a la favela, pero me dijeron que hay bastante presencia policial hoy. Atraparon a algunos delincuentes, pero ya pasó y espero que el lugar vuelva a ser seguro más tarde”, dijo Jan Plagge, un alemán de 40 años que visita por primera vez Río de Janeiro.
Videos en redes sociales mostraban a policías militares corriendo armados con fusiles por la calle São Clemente, una de las principales arterias de la región.
Periodistas de AFP constataron una fuerte presencia policial en la zona.