14 de mayo de 2026

BRASILIA. En un contexto de creciente inseguridad, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, reveló un ambicioso programa para combatir al crimen organizado, entre ellos a los poderosos Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC). Este programa requerirá de millonarias inversiones mientras el país se prepara unas elecciones generales.

El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, afirmó que la eventual decisión de Estados Unidos de declarar como organizaciones terroristas al PCC y al Comando Vermelho tendría un impacto directo en el sistema penitenciario paraguayo, donde actualmente existen miembros de ambos grupos criminales.

El Departamento de Estado ya tendría lista la documentación para calificar a las dos mayores bandas criminales del Brasil como Organizaciones Terroristas Extranjeras, según informó un medio brasileño. La medida busca asfixiar financieramente a los grupos que hoy dominan gran parte del tráfico y la zozobra en la región, incluido Paraguay.

Agentes antidrogas de la ciudad de Capitán Bado realizaron un allanamiento en dicho distrito de Amambay en la noche del lunes y capturaron a dos brasileños considerados de alta peligrosidad. Según los datos, formarían parte de un grupo criminal de Brasil. Ambos cuentan con frondosos antecedentes penales y eran requeridos por la Justicia de su país de origen.

El lunes pasado, la ciudad de Lambaré fue escenario de un operativo antidrogas denominado “Conexión CV”, y según el ministro de la Senad, Jalil Rachid, se desmanteló un esquema que desde Paraguay abastecía de armas y drogas al grupo terrorista Comando Vermelho. El funcionario señaló que la estructura criminal operaba bajo la fachada de una empresa importadora de vehículos pero que, sin embargo, adaptaba los rodados para el transporte de drogas y municiones hasta su destino final, las favelas de Río de Janeiro. El ministro Rachid lamentó la falta de colaboración del Ministerio Público, en especial de la fiscalía adjunta para el narcotráfico a cargo de Matilde Moreno, la misma que había amenazado a las hijas del secuestrado Félix Urbieta con suspender la búsqueda de este si es que ellas hablaban con los periodistas. “¡Son una vergüenza! ¡Por eso están donde están! ¡Tienen el freno de mano levantado!”, expresó el jefe antidrogas.