En una entrevista a la emisora France Inter, Ferrari quiso insistir en los riesgos que supone "en periodos de canícula como éste ir a bañarse en zonas que no están vigiladas".
Este martes hay 54 del centenar de departamentos que hay en Francia en máxima alerta por calor, una situación inédita hasta ahora, y otros 35 un nivel por debajo en alerta naranja.
El lunes las temperaturas alcanzaron valores que Météo France calificó de "excepcionales", de entre 39 y 42 grados en buena parte del suroeste del país y entre 34 y 38 en el este. Se llegó a 43 grados en la ciudad de Brive, 41,9 en Burdeos, 41,8 en Poitiers, 41,2 en Dax, 41,2 en Angers o 40,9 en Rennes.
La temperatura media nacional fue de 29,3 grados de media, la tercera más elevada desde que existen esos registros al final de la Segunda Guerra Mundial, y los servicios meteorológicos creen que en los próximos días se superará el récord del 29,4 grados e incluso que se podría llegar al listón de 30 grados.
Esta mañana a las 5.00 locales, el termómetro no había bajado de 27 grados en Biscarrosse (en la costa atlántica), en Limoges, Rennes o Angers, de 26 grados en el puerto de Le Havre, en Normandía, de 25 en Burdeos y de 24 en París.
Los servicios meteorológicos estiman que por la tarde las máximas estarán entre 39 y 42 grados en la mayor parte del oeste de Francia. En concreto, la previsión es de 44 grados en Burdeos, 43 en Rennes, 41 en Toulouse o Limoges, 40 en Lyon o Ruán y 38 en París.