"Este hallazgo corresponde a un ave silvestre marina y de acuerdo con los lineamientos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), no afecta el estatus sanitario del país para la exportación de productos avícolas. Asimismo, reitera que el consumo de carne de pollo, pavo, huevos y demás productos avícolas continúa siendo seguro para la población", aseguró el Senasa.
Según la información oficial, los primeros casos de influenza aviar en aves silvestres en Costa Rica fueron detectados en enero de 2023 y el último caso se registró en octubre de ese año. Hasta el momento no se han detectado casos en aves domésticas en este país.
"Desde entonces, el país se había mantenido libre de nuevos eventos, gracias al fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica, la detección temprana y el trabajo conjunto entre el sector público y privado. Estas acciones han permitido reforzar las medidas de bioseguridad y una respuesta oportuna ante cualquier sospecha de la enfermedad", afirmó el Senasa.
Las autoridades activaron los protocolos correspondientes y se encuentran ejecutando acciones de vigilancia epidemiológica.
El Sanasa hizo un llamado a la población para que reporte ante las autoridades cualquier hallazgo o sospecha de aves silvestres enfermas o muertas, especialmente aves acuáticas como pelícanos, piqueros, patos y otras especies marinas, así como aves rapaces o carroñeras, entre ellas halcones, gavilanes y zopilotes.
La influenza aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres, en raras ocasiones puede afectar a mamíferos, incluyendo al ser humano. EFE