"A esas personas que están al margen de la ley, un mensaje categórico: disponen de un mes para entrar en razón (...) y organizar su sometimiento al Estado de Derecho. En mi Gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin", expresó De la Espriella al recibir la credencial como presidente electo.
En ese sentido, De la Espriella aseguró que "la connivencia del actual Gobierno con el crimen organizado es asqueante y vergonzosa".
"En la era de El Tigre (como lo llaman sus seguidores) se acabó (...) Quienes persistan en la corrupción, el terrorismo y el narcotráfico, la extorsión y demás formas de violencia enfrentarán toda la capacidad del Estado y la determinación inquebrantable de nuestra gloriosa fuerza pública colombiana", añadió.
La política de 'paz total', buque insignia del presidente Petro, hace agua a solo mes y medio del fin de su mandato por el fracaso de los diálogos con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la proliferación de los grupos armados que han incrementado la violencia en el país.
Esta ambiciosa propuesta también incluye negociaciones con las disidencias de las FARC y el sometimiento a la justicia de bandas como el Clan del Golfo, la mayor organización criminal del país, pero los resultados han sido pocos.