Decenas de miles de fieles, procedentes de dentro y fuera del país, participan en ceremonias religiosas y peregrinaciones hacia estas ciudades santas, mientras las autoridades han puesto en marcha uno de sus mayores operativos de seguridad, salud y organización para atender a los visitantes.
Ashura, que se celebra el décimo día del mes islámico de Muharram -el primer mes del calendario islámico-, conmemora la muerte del imán Hussein, nieto del profeta Mahoma, en la batalla de Karbalá en el año 680 d. C.
Este acontecimiento constituye el día de luto más importante para los musulmanes chiíes, por eso recuerdan su muerte con procesiones religiosas, sermones y rituales de duelo entre sollozos, en los que los fieles se autoflagelan o se hacen heridas en la cabeza, con espadas o cuchillos.
El ministro de Salud, Abdul Hussein al Mousawi, llegó este jueves a Karbalá, donde fue recibido por el gobernador de esta ciudad, Nassif Jassim al Jatabi, para supervisar la implementación del plan especial de apoyo sanitario para la conmemoración, informó la agencia oficial de noticias iraquí, INA.
También se desplazó a Karbalá el subcomandante de Operaciones Conjuntas de las Fuerzas Armadas iraquíes, el teniente general Qais al Muhamadaui, quien se reunió con los responsables de seguridad para supervisar la ejecución del dispositivo especial destinado a garantizar el desarrollo seguro de las ceremonias.
Karbalá se ha llenado desde ayer de procesiones en la amplia plaza situada entre los santuarios imán Hussein y su hermano Al Abás, mientras se siguen preparando para las ceremonias culminantes de esta noche.
Según medios iraquíes, en esta ciudad las autoridades sanitarias desplegaron 100 ambulancias y prepararon ocho hospitales públicos, cinco hospitales privados y cinco centros médicos de emergencia como medidas de prevención debido a las habituales estampidas en estas ceremonias.
Por otro lado, el Departamento de rituales de la ciudad santa anunció el registro de 831 procesiones para participar en la conmemoración de Ashura, que se dividen en procesiones de duelo, de servicio y las que ofrecen actividades culturales y de orientación.
Mientras tanto, Nayaf ha quedado completamente engalanada y el santuario del imán Alí ha puesto en marcha un amplio operativo para organizar el flujo de visitantes, ofrecerles servicios y coordinar los programas de duelo.
Según detalló ese templo a la prensa local, el área que lo rodea ha sido cubierto con alfombras rojas para la ocasión. En total, más de 20.000 metros cuadrados se han preparado para el paso de las procesiones.
Entre las tradiciones más emblemáticas de Nayaf destaca la histórica procesión de las antorchas, una ceremonia que continúa celebrándose desde la década de 1940, que simboliza la guerra y la batalla de Karbalá y refleja el profundo vínculo histórico y cultural de la población de Nayaf con la causa del imán Hussein.
Los dos principales santuarios del chiismo están en Irak. Además de Karbalá (sur) hay otra ciudad santa, Nayaf, a 160 kilómetros al sur de Bagdad, donde se encuentra el mausoleo del imán Alí, yerno del profeta Mahoma.