Según pudo constatar EFE, a la entrada del centro de la capital, punto neurálgico de las movilizaciones, se instalaron controles policiales para impedir el acceso.
Efectivos antidisturbios levantaron barreras con alambre de púas en las calles que conducen al Parlamento, desplegando un fuerte dispositivo de seguridad.
Decenas de personas empezaron a concentrarse a primera hora de la mañana en el centro capitalino, donde decenas de efectivos de la Policía, que considera ilegales las protestas, trataron de dispersar a la multitud.
"Elegimos un gobierno que supuestamente protegería la propiedad y la vida de las personas, pero está haciendo literalmente lo contrario", dijo a EFE Dennis Kimani, de 29 años, que estudió arquitectura pero está en el paro.
"Sé que estamos lidiando con un gobierno que no está dispuesto a escucharnos. Es un gobierno que busca matarnos", añadió Kimani, quien durmió la pasada noche en el centro de Nairobi para poder manifestarse.
Las principales avenidas de la ciudad registran esta mañana un volumen de tráfico muy inferior al de un día laborable, ya que la incertidumbre sobre las manifestaciones parece haber disuadido a muchos conductores de salir a la calle.
Fuera de la Nairobi, también empezaron a movilizarse manifestantes en otros puntos del país, como en las ciudades de Mombasa (sureste) o Kitengela (cerca de la capital).
Las protestas tienen como objetivo conmemorar y pedir compensaciones por las muertes a manos de la Policía en las protestas antigubernamentales impulsadas en los últimos dos años por jóvenes de la generación Z.
Activistas, políticos de la oposición y familias de las víctimas de la violencia policial han llamado a marchar este jueves de manera pacífica hacia el Parlamento.
Entre junio y agosto de 2024, miles de jóvenes se echaron a las calles en el país para protestar contra aumentos fiscales en unas manifestaciones que fueron duramente reprimidas, con al menos 62 muertes, según la Autoridad de Supervisión Policial Independiente (IPOA, en inglés).
Muchos de esos fallecimientos se registraron el 25 de junio, cuando, tras varios días de marchas multitudinarias, cientos de personas asaltaron el Parlamento y las fuerzas de seguridad abrieron fuego.
En 2025, en esa misma fecha y días cercanos, miles de manifestantes salieron de nuevo a las calles para conmemorar el primer aniversario de esos hechos y sufrieron de nuevo una severa represión.
La IPOA documentó las muertes de al menos 65 civiles en las protestas del 12, 17 y 25 de junio y el 7 de julio del año pasado.