"La conclusión es que no podemos demostrar que ha habido actividad de drones en el aeropuerto y su entorno. Pero tampoco podemos descartarlo", dijo en rueda de prensa el inspector jefe Søren Thomassen.
El aeropuerto estuvo cerrado varias horas la noche del 22 al 23 de septiembre de 2025 por supuesto avistamiento de drones, un incidente que se repitió en días sucesivos en otros aeródromos del país y en varias instalaciones militares.
La Policía de Copenhague habló entonces de que un actor "capacitado" estaba probablemente detrás del vuelo de drones sobre el aeropuerto.
"Quiero reiterar que entonces estábamos a días de una cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) con una amenaza de seguridad y que se trataba de observaciones en torno a infraestructura crítica. No fuimos lo suficientemente claros con nuestras reservas", reconoció hoy Thomassen.
Tampoco las investigaciones realizadas por el resto de distritos policiales han confirmado la presencia de drones en los más de 7.000 incidentes reportados durante varios días, informó hoy la Policía Nacional, que admitió que carecían del equipamiento adecuado.
"Por ello la policía ha trabajado de forma intensa desde entonces para reforzarnos con más y mejor equipamiento para detectar y neutralizar drones y para formar a los agentes en el uso de los nuevos equipos", señaló en un comunicado esta institución.
El ministro de Justicia danés, Nicolai Wammen, señaló hoy que las conclusiones de los informes policiales no implican que fuera erróneo considerar entonces de forma "muy grave" los supuestos avistamientos y aludió a los ciberataques previos contra varios aeropuertos europeos y las violaciones del espacio aéreo polaco.
El Ministerio de Defensa danés concluyó la semana pasada en otra investigación paralela que sí hubo actividad de drones en otoño pasado en este país nórdico, aunque reduciéndola a las instalaciones militares.
"Basándose en informaciones técnicas y las observaciones de soldados, Defensa concluye que en varios casos se trataba de drones", dijo entonces el ministro de Defensa danés, Jeppe Bruus.
Tanto Bruus como el jefe del Estado mayor, Michael Hyldgaard, rechazaron entonces contestar a quién estaba detrás del envío de drones y afirmaron que tampoco era el objetivo del informe.
"No tenemos ninguna prueba, pero si se junta todo, creo que se puede deducir", dijo Hyldgaard, quien aseguró que los incidentes forman parte de la "guerra híbrida" contra Dinamarca y Occidente, en alusión a Rusia pero sin mencionarla.