Según reportajes aparecidas primero en el diario Beobachter y que esta semana ha retomado otro periódico suizo, Le Temps, cerca de 2.000 niños destinados a adopción fueron primero puestos ilegalmente en cuarentena en hospitales a su llegada a Suiza, y allí se les extrajeron muestras de sangre y jugo gástrico en el marco de pruebas relacionadas con antibióticos.
Pero además, 6.000 niños con malformaciones cardíacas fueron confiados a un cirujano del Hospital Cantonal de Ginebra que los utilizó para perfeccionar sus intervenciones de cirugía a corazón abierto.
Al menos seis de estos niños fallecieron en el verano de 1979, indicó RTS.
En la última sesión del parlamento suizo, a principios de este mes, una diputada preguntó al Consejo Federal (Ejecutivo) qué tipo e investigaciones pueden llevarse a cabo ante estas acusaciones, y qué posibles indemnizaciones pueden aprobarse si se confirman estos abusos.