"Se busca la causa en el avión, en la forma de pilotarlo o en tierra; hay que buscar la verdad y no descartar ninguna posibilidad", explicó en una rueda de prensa Christian de Rocquigny, fiscal adjunto encargado de la sección de Accidentes Colectivos de la Fiscalía de París (unidad judicial especializada en catástrofes y accidentes múltiples), en declaraciones recogidas por el medio Ici.
Los investigadores advirtieron que, dada la complejidad del lugar de los hechos, se necesitará al menos un mes para analizar todo.
"El fuselaje del avión está en mal estado; hay que reconstruir las piezas y comprobar si estaban en su sitio", precisó en la misma comparecencia el teniente coronel Colard, segundo comandante de la sección de investigación de la Gendarmería de Transportes Aéreos.
El del domingo fue el accidente de avioneta más trágico en Francia en 30 años.
El aparato transportaba once personas para participar en un primer salto de paracaidismo, pero cayó en picado nada más despegar del aeródromo de Nancy-Essey, hasta estrellarse a unos 300 metros en la Avenida Salvador Allende de Tomblaine, en las proximidades de un supermercado y varias viviendas.