Según un comunicado difundido por la PJ este martes, el sospechoso, aprovechándose de la confianza que se había ganado con los padres, comenzó a trabajar como niñero a tiempo completo, conviviendo con las víctimas, dos niños de siete y ocho años.
Los abusos se cometían cuando los padres se ausentaban, ocurrían en la habitación de los niños y las agresiones sexuales eran grabadas con el celular del sospechoso, explicaron las autoridades, quienes precisaron que los hechos sucedieron en la localidad de Portimão, en el sur del país.
Para convencer a los niños, el sospechoso les daba dulces y les permitía jugar videojuegos más allá del tiempo establecido por los padres.
La investigación comenzó este lunes tras la denuncia presentada por uno de los padres. Los delitos habrían tenido lugar entre el pasado mes de mayo y el 24 de junio.
El detenido será presentado ante el juez para su primer interrogatorio con el fin de aplicar medidas cautelares.