"Leipzig se mantiene unida. ¡Ahora os necesitamos!", indica la LVB en un mensaje de la red social Instagram, en la que pide a los voluntarios que se pongan ropa vieja, calzado resistente, guantes y chalecos reflectantes y que lleven herramientas como espátulas para quitar la masa de las juntas fundida de los raíles.
El pasado sábado, la LVB informó de que tenía que suspender el servicio de tranvías en toda la red por los daños causados por el calor en las infraestructuras ferroviarias.
Explicó que las temperaturas excepcionalmente elevadas, de hasta 40 grados en la región, han provocado que, en puntos clave de la red, el material de sellado de juntas se haya fundido y penetrado en agujas y raíles, o bien se haya acumulado formando grumos.
El servicio también quedó suspendido durante todo el domingo mientras el personal de la empresa trabajaba "intensamente" para volver a poner en marcha la infraestructura afectada.
El lunes afirmó que se habían logrado limpiar más de 50 tranvías en las cocheras y que los empleados trabajaban en paralelo día y noche en la limpieza de las vías afectadas, en particular en los cambios de agujas, para retirar el material.
De esta manera se pudo reanudar ese mismo día el transporte de una sola línea, que conecta el oeste de Leipzig con el centro de la ciudad.